El don de la sanación puede estar latente o mostrarse de manera espontánea. A veces alguien lo reconoce en ti, otras simplemente fluye sin que lo hubieras buscado.
Las posibilidades son variadas: transmisión de energía con las manos, conexión con el campo de información, sanación a través de la voz, sesiones de acompañamiento… La manera más común es la conexión con el campo de inteligencia, que intensifica la habilidad de curación que cada ser humano posee.
Cada persona puede sanarse a sí misma, y apoyar ese proceso es uno de los mayores servicios en los que podemos trabajar.
¿Quieres dedicarte a la sanación? En una era donde la IA está emergiendo y la información está al alcance de la mano, la sanación es uno de los servicios de mayor valor práctico.
